Al fin! Después de tanta espera,
al fin tenemos el regreso de esta serie que destaca por su estabilidad. Downton
Abbey sigue siendo una apuesta sólida para todo el que disfrute tramas
construidas a su propio ritmo, fotografía y vestuarios de ensueño, y el
entrecruce de vida de múltiples personajes, cada uno con su drama personal.
Gran parte de las tramas ya las
teníamos desde la temporada pasada, y aunque a algunos pueda molestarle que el
programa se tome el tiempo que le da la gana en resolverlas, a mí me gusta que
en esto refleje un poco más la vida cotidiana. Digo, si bien no es muy fácil
identificarse con las situaciones de estos personajes debido al contexto
histórico, en la vida real los problemas no se resuelven tan rápido como uno
quisiera ni de manera tan tajante. Son parte de la vida, se entremezclan con otras
situaciones, quedan pendientes indefinidamente, y eso es algo que Downton Abbey
sabe reflejar muy bien.
Es un show complicado de resumir
porque hay muchas tramas sucediendo al mismo tiempo, y muchos personajes a
quienes darle atención. Veamos cómo me va con este intento de reseña ordenada
sobre lo que pasó en este primer capítulo.